Rape negro
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Rape negro

Se conoce como Rape negro (Lophius Budegasa), debido a que tiene la piel o membrana que envuelve su intestino de este color, mientras que en el rape común es blanca. Su carne es incluso más apreciada que la del rape blanco. Su tamaño es inferior al anterior y su color es rojizo.

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El rape negro, es una especie de rape que puede alcanzar 1 m de longitud aunque el tamaño de captura habitual está alrededor de los 50 cm. También se le conoce con el curioso nombre de "rape de los pies pequeños". Posee cuerpo aplastado con el dorso negro o rojizo oscuro y el vientre blanco. La principal diferencia con el rape blanco, es el color de su peritoneo que en este caso es negro. Asimismo, su tamaño, es inferior al del rapo blanco. 

La mayoría de las especies de rape vive en las profundidades de los océanos Atlántico y Antártico, hasta 1.500 m.

Su carne es muy apreciada gracias a su intenso sabor y a su textura; siendo el rape negro más apreciado que el blanco gracias a su textura suave y jugosa. 

Temporada de pesca: durante todo el año

Características 

Su cuerpo es aplanado se estrecha hacia la cola. Su color suele ser gris oscuro o marrón oscuro y su piel no tiene escamas, es rugosa y áspera.

Su cabeza es de gran tamaño y su boca tiene forma de media luna, llenas de dientes afilados y traslúcidos.

Puede llegar a alcanzar un metro de longitud, aunque la mayoría no suele superar los 30 cm, y su peso ronda entre 27 y 45 Kg.

Su rasgo más distintivo, presente únicamente en las hembras, es una protuberancia de la espina dorsal que sobresale sobre sus bocas a modo de caña de pescar. Es por eso que su nombre en inglés es anglerfis, es decir, pez pescador. En la punta de dicho apéndice hay una trampa luminosa gracias a la cual atrae a las presas lo bastante cerca como para atraparlas con la caña.

El macho es bastante más pequeño que la hembra y ha evolucionado hasta convertirse en un compañero parásito permanente. Cuando un rape macho joven encuentra a una hembra, se acopla a ella con sus afilados dientes. Con el tiempo, llega a fundirse con ella. Conecta con su piel y flujo sanguíneo, e incluso pierde los ojos y todos los órganos internos menos los testículos. Cada hembra puede llevar seis o más machos en su cuerpo.